Los carteles que ruegan "No tocar" me estresan un poco cuando voy con Max (casi 3 años) al museo. Pero mira que divertido, con el proyecto de la artista japonesa Yayoi Kusama, The Obliteration Room, no pasa, de hecho que toquen y peguen! Y no te parece una sala perfecta para una sala de fiestas, comedor de guardería...
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